10 razones para seguir jugando cuando somos adultos

10 razones para seguir jugando cuando somos adultos

De niños todos hemos jugado y hemos disfrutado jugando. ¿Quién no guarda buenos recuerdos de esos momentos de la infancia? Mis mejores recuerdos son jugando con mis hermanas (sobre todo recuerdo cómo disfrutaba cuando montábamos nuestra granja, mis hermanas aún alucinan porque dicen que me creía una auténtica granjera, jaja).

El juego tiene muchos beneficios tanto para niños como adultos. Sin embargo, según vamos cumpliendo años dejamos de jugar, creemos que ser niños va con la edad.

“No se deja de jugar porque se es viejo, sino que se es viejo porque se deja de jugar”, decía Bernard Shaw

Pero si tan convencidos estamos de la importancia de jugar en la infancia ¿por qué no jugamos cuando somos adultos? Tal vez creemos que eso de jugar no es serio y que deberíamos dedicar nuestro tiempo a cosas más productivas, como el trabajo, responsabilidades, familia…

No debemos subestimar la importancia del juego, así que os animo a recuperar una de las experiencias más fantásticas de nuestra existencia, por estas 10 razones:

  1. Nos ayuda a desconectar

Funciona como un calmante, nos permite abstraernos de las exigencias de la vida cotidiana, reducir el estrés y generar endorfinas (las hormonas de la felicidad).

  1. Es una manera de dialogar con nuestros hijos

Mientras jugamos con ellos, compartimos emociones y les enseñamos nuevas cosas. En este tiempo compartido, creamos lazos más estrechos y disfrutamos de estar juntos.

  1. Fomenta la creatividad

Toda la creatividad que tenemos de niños no se acaba, simplemente la matamos por no usarla de forma regular. Al jugar, estamos expuestos a una mayor creatividad, la imaginación se activa y es algo muy estimulante para nuestro cerebro.

  1. Favorece la socialización

Es jugando cuando se hacen amigos, de pequeños o de adultos. Y cuando tenemos una vida social activa, nos sentimos más felices.

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  1. Estamos más conectados con nuestro niño interior

Si todos los días jugamos a algo que nos gusta, estaremos más felices, igual que nos pasaba cuando éramos niños. Nos hará recordar esa época, cuando todo era más sencillo.

  1. Tenemos una perspectiva más equilibrada de la vida

Cuando hacemos algo que nos gusta por el simple hecho de disfrutar de ello, nuestra forma de ver la vida cambia positivamente. Hace que estemos más libres de todo y  tengamos un mejor equilibrio entre nuestras obligaciones y disfrutar.

  1. Sube la moral

Al jugar se generan en nuestro cerebro unas sensaciones muy agradables, que nos suben el ánimo y hace que nos entren ganas de hacer cosas. ¡Adiós al abatimiento y la desgana!

  1. Nos ayuda a mantener el cuerpo y la mente en forma

Aunque no todos los juegos implican una actividad física, cuando una persona juega siempre está intelectualmente activo. Durante el juego hay que moverse, pensar, deducir, relacionarse con los demás…

  1. Encontramos más recursos para solucionar nuestros problemas

Al jugar imaginamos nuevos escenarios, exploramos y eso es algo muy útil para encontrar soluciones que nos pueden ayudar a resolver de forma imaginativa muchos de nuestros problemas más comunes.

  1. Favorece el aprendizaje

Igual que les ocurre a los niños, lo que aprendemos “haciendo” no lo olvidaremos jamás.

En Time for Toys queremos ayudarte a que recuperes las ganas de jugar, y tenemos los juguetes perfectos para ello ¡echa un vistazo a nuestro catálogo!

¿Estás listo para recuperar lo mejor de la infancia? Aquí te espero.

 

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