Jugando ayudas a tu hijo a reconocer sus emociones

Cómo ayudar a nuestros hijos a reconocer sus emociones

En este post hablamos de lo importante que es que nuestros hijos empiecen a familiarizarse con las emociones desde pequeños, para que sepan expresarlas y gestionarlas de forma adecuada, lo que les ayudará a ser más felices.

Y ahora toca pasar a la acción ¿quieres saber cómo puedes ayudar a tu hijo a reconocer y comprender sus emociones? Pues jugando es la mejor manera, porque a través del juego conseguimos crear un contexto ideal para que logre abrirse e identificar cómo se siente, sin presiones.

Es importante que le ayudes a sentirse seguro con lo que siente, así que nada de juicios negativos (tipo “no hay que llorar aunque estés triste, no es para tanto”, “ya eres mayor para tener miedo de la oscuridad”…).

¿Listo? Allá vamos…

Construye tu robot

Este es un robot muy especial, en el que hay que montar las piernas y la cabeza.Construye tu robot de Plantoys

Con las cabezas podrás trabajar las emociones con tu hijo, porque tiene cuatro cabezas distintas que representan las emociones básicas: alegría, tristeza, enfado y asombro.

El juego se puede plantear de muchas maneras, a modo de guía te explico algunos juegos que hemos hecho nosotros en casa (según vayáis jugando se te irán ocurriendo más ideas para ir adaptándolo a su nivel):

  • ¿CÓMO TE SENTIRÍAS?

Se trata de jugar a adivinar las emociones. Para ello les proponemos situaciones cotidianas (cuando le regalan algo, cuando un amigo está enfadado…), que escenificamos como “buenos actores” que somos todos los padres “¿Cómo crees que se sentiría un amigo si le quitas algo?

Y ellos tendrán que descubrir cómo se sentirían en esa situación y ponerle la cabeza-emoción correspondiente al robot.

Me gusta poner ejemplos de lo que sentirían otros (en este caso un amigo), para que se pongan en su lugar y aprendan a tener en cuenta los sentimientos de los demás (empezamos a explorar la empatía, esa que todos deberíamos cultivar).

Expresando el enfado con el robot de Plantoys

  • EL OTRO DÍA ME SENTÍ…

Ponemos una cabeza (con su emoción) al robot y le explicamos alguna situación en la que hemos sentido esa emoción. “Cuando la tía M. nos hizo una visita sorpresa sentí mucha alegría, porque nos lo pasamos muy bien con ella y nos reímos mucho“.

Y dejamos que sean ellos los que digan cosas que les hayan pasado hace poco que les hayan hecho sentir igual. Así empiezan a reconocer las emociones.

Además, este robot tiene otras características que me encantan, porque amplía las opciones de juego y aprendizaje. Y es que cada cabeza tiene una forma geométrica y un color de nariz distinto, muy útiles para ayudarles a reconocer formas y colores. También cada cabeza tiene una experiencia auditiva y táctil diferente… no desvelo más, pero te dejo una pista: fíjate en la parte azul del cilindro o el botón naranja de la esfera.

Y aún hay más, las piernas del robot pueden ponerse de dos maneras, para que esté de pie o sentado. Sólo hay que enroscar y desenroscar… lo que ayuda a mejorar la motricidad fina y la coordinación ojo-mano.

¡No me digas que no es completo este robot! Ahora entenderás por qué me gusta tanto 🙂

Memo de los estados de ánimo

Este juego consiste en 24 fichas de madera que muestran 12 emociones y una tarjeta en forma de rueda, donde cada emoción se asocia a un color.

Memo de los estados de ánimo de Plantoys

Aquí te explico algunas maneras de jugar con las que podéis empezar:

  • MEMO

A mí me gusta empezar jugando en modo memo, encontrando dos fichas con el mismo estado de ánimo para hacer una pareja y el que más parejas consiga es el ganador. Para darle más vidilla, cuando alguien encuentra una pareja de fichas, debe imitar la cara de esa emoción.

Así rompemos el “hielo” y vamos hablando de las expresiones, reconociéndolas cuando las imitamos y descubriendo qué emoción representan.

Jugando al memo de las emociones de Plantoys

  • LOS COLORES DE LAS EMOCIONES

Podemos agrupar cada par de fichas de un estado de ánimo con su imagen en la tarjeta a través de su color, lo que ayuda a visualizar una emoción y a hablar sobre ella, aprendiendo un montón de vocabulario.

Este recurso de los colores me parece excelente, porque les resulta más sencillo expresar (y reconocer) sus emociones a través de un color determinado.

Rueda de las emociones con colores

Sobre todo me encanta cuando mi hija incluye a sus muñecos en el juego y se monta esas historias tan geniales que sólo saben hacer los niños. O cuando pintamos las expresiones… Porque no se trata de jugar de forma cerrada, según van surgiendo ideas y actividades, las vamos incorporamos.

¿Y qué hemos conseguido en estos ratos de juego? Pues además de disfrutar compartiendo tiempo con nuestros hijos, hemos favorecido que expresen en voz alta su opinión y sus sentimientos, que aprendan vocabulario nuevo y sean más conscientes de lo que siente en determinadas situaciones.

Desarrollar la inteligencia emocional es un proceso largo, así que cuanto antes empecemos mejor ¿no te parece?

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